¿Peligra permanencia de Cuba en Lotería de Visas de EEUU?

El otorgamiento de residencia permanente a cubanos en Estados Unidos superó la barrera de las 50,000 anuales, una cifra histórica que refleja los efectos directos del éxodo desatado por la reforma migratoria de Raúl Castro en el 2013.

La cifra de residencias legales más la indetenible llegada de cubanos por vías irregulares en los últimos años pudiera derivar incluso en la exclusión de Cuba de los países beneficiados con la Lotería Anual de Visas del Departamento de Estado, en la que cada año participan más de 40,000 solicitantes con residencia en la isla.

Las visas de la Lotería del Departamento de Estado se distribuyen entre seis regiones geográficas para favorecer a aquellas zonas con las tasas más bajas de inmigración, y descarta los nacionales de países que envían más de 50 mil emigrantes a Estados Unidos por los últimos cinco años.

Las más recientes estadísticas reveladas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indican que durante el año fiscal 2015 un total de 54,396 cubanos recibieron estatus de residente legal en Estados Unidos, la mayor cantidad concedida en las últimas tres décadas.  Si se suman las 46,979 que fueron otorgadas en el 2014, el número de residencias legales a cubanos en apenas dos años se elevó a 101,075.

Y aún no han sido oficialmente registradas las del período fiscal 2016, que pudieran ser aún mayores como resultado de la masiva entrada irregular de más de 47 mil cubanos solo por la frontera mexicana en los dos años precedentes.

“Definitivamente estos son los resultados del verdadero alcance del asentamiento cubano en Estados Unidos como resultado de la reforma migratoria que implantó Cuba hace tres años”, dijo el abogado Willy Allen. “Y las cifras van a seguir disparándose”.

Además de los afortunados en la lotería estadounidense, desde 1996 Washington entrega anualmente a Cuba 20,000 visas de inmigrante como parte de los acuerdos migratorios bilaterales tras la crisis de los balseros de 1994.

Pero un nuevo factor catalizó un cambio en el flujo migratorio durante los últimos cuatro años.

En enero de 2013 entró en vigor en Cuba una reforma migratoria que por primera vez permitió a los ciudadanos nacionales viajar al exterior sin solicitar un permiso especial del gobierno (la llamada tarjeta blanca), establecido desde la década de los sesenta. La medida dio luz verde a las salidas sin necesidad de trabas gubernamentales, flexibilizó el otorgamiento de pasaportes y permitió a los cubanos permanecer por 24 meses en el extranjero sin perder sus derechos ciudadanos en el país.

La avalancha de salidas al exterior fue inmediata.  En el primer año de la reforma migratoria de Raúl Castro, más de 257 mil cubanos viajaron al exterior,  66 mil de ellos a Estados Unidos, y más de la mitad no regresó en los primeros 10 meses posteriores a su salida, según datos de la Dirección de Inmigración y Extranjería de Cuba.

Los viajes de cubanos a Estados Unidos también se vieron incrementados en estos años, cuando la entonces Oficina de Intereses (USINT) en La Habana concedió visas de visitantes en números récord: 32,254 en 2013 y 36,500 en 2014.

A la vez, las cifras de inmigrantes cubanos involucrados en travesías desde Sur y Centroamérica para cruzar la frontera mexicana y pedir refugio ante las autoridades estadounidenses se dispararon en niveles nunca antes vistos. Solo por los cuatro principales cruces fronterizos de México (Laredo, El Paso, San Diego y Tucson) llegaron de manera irregular 103,636 cubanos en el período 2013-2016, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP).

 De manera que el escenario quedó listo para que miles de inmigrantes  pudieran ajustar su estatus bajo la Ley de Ajuste Cubano (CAA), al año de su llegada a territorio estadounidense, esperar por la tarjeta de residente legal y regresar a Cuba sin haber perdido sus derechos y propiedades allí, a diferencia de otros emigrados de épocas precedentes.

“Este fue un cálculo muy bien planificado por el gobierno cubano”, dijo el abogado Sergio Comas, analista de asuntos cubanos. “Un cálculo sagaz que significaba crear una situación de normalidad entre los emigrados hacia Estados Unidos y recuperar el dinero que se perdía por los cobros de la tarjeta blanca mediante otras vías de ingresos, remesas y viajes, al país… Y aquí tienes el resultado”.

A la inmigración irregular se suman también más de 2,000 cubanos que arribaron por vía marítima a las costas de la Florida y pueden ajustar su estatus bajo la regulación de “pies secos/pies mojados”, resultado de los acuerdos firmados entre Cuba y EEUU en 1995.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca pudiera implicar cambios en la política migratoria hacia Cuba en momentos en que la Ley de Ajuste Cubano y los beneficios accesorios a su aplicación están bajo fuego cruzado en el Congreso, con sendas propuestas legislativas en la Cámara y el Senado para modificar el trato a los inmigrantes de la isla.

Las cifras de inmigración de los períodos fiscales 2014 y 2015 han tenido largas demoras en su divulgación, a diferencia de años anteriores, cuando el Libro Anual de Inmigración aparecía en el sitio del DHS dentro del semestre posterior al término del período fiscal.  Varios pedidos de Telemundo 51 al Departamento de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) desde mediados de este año fueron desestimados, incluyendo la recomendación de que fueran pedidos por vía de la Ley de Libertad de Información (FOIA).

Se espera que las cifras de residencia legal de cubanos en Estados Unidos del 2016 estén disponibles para mediados del año entrante.

Fuente: Telemundo.

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