EEUU: No existen planes para modificar la Ley de Ajuste Cubano

A dos semanas de oficializarse el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Wahington y La Habana, Estados Unidos reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos humanos en Cuba e insistió en que su política migratoria hacia los cubanos no sufrirá cambios en la nueva etapa.

Un documento emitido por el Departamento de Estado este lunes abordó en extenso las prioridades de EEUU a partir del 20 de julio, cuando quedarán en funciones las sedes diplomáticas en las capitales de ambos países, y estableció que Jeffrey DeLaurentis, actual jefe de la Sección de Intereses en La Habana, quedará funcionando como encargado de negocios (interino).

La ratificación de un embajador estadounidense en La Habana dependerá de la aprobación del Senado, un proceso que parece destinado a encarar la opoción de la mayoría republicana.

Pero el elemento de la declaración que volvió a repicar como noticia inevitable en los medios internacionales y en la comunidad cubana de Miami fue su referencia a la Ley de Ajuste Cubano (CAA), vigente desde 1966 y plataforma legal que continúa permitiendo anualmente el refugio de miles de inmigrantes de la isla.

Temores sobre la Ley de Ajuste

“La Administración no tiene planes de alterar la política migratoria actual, incluyendo la Ley de Ajuste Cubano. Estados Unidos sigue apoyando la emigración segura, legal y ordenada desde Cuba a Estados Unidos, y la plena aplicación de los acuerdos migratorios existentes con Cuba”, indicó el comunicado en un claro intento de aplacar la creciente ola de cubanos que diariamente llega por vía marítima y puntos de la frontera terrestre para acogerse a los beneficios de la legislación.

Desde que el presidente Barack Obama anunció un giro en la política hacia Cuba, el pasado 17 de diciembre, las cifras de inmigrantes cubanos se han disparado en medio de temores de que la CAA pueda ser eliminada o modificada como parte de la nueva era de relaciones bilaterales.

De acuerdo con cifras oficiales, hasta el pasado junio, 2,798 cubanos habían sido interceptados en el Estrecho de la Florida o zonas adyacentes, o habían logrado llegar a las costas estadoundenses por vía marítima. A la vez, más de 17,000 se habían presentado en la frontera mexicana para pedir asilo a las autoridades migratorias.

DECLARACION DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO

Restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba

El presidente Obama anunció el 1 de julio de 2015, la histórica decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos a partir del 20 de julio. El Departamento de Estado también notificó al Congreso su intención de convertir la Sección de Intereses en La Habana en la Embajada de Estados Unidos, en vigor desde la misma fecha. Estos son pasos importantes en la implementación de la nueva dirección en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, anunciada por el presidente Obama el 17 de diciembre de 2014.

El 1 de julio, las Secciones de Intereses de Cuba y EEUU intercambiaron cartas presidenciales declarando la intención mutua de restablecer relaciones diplomáticas y abrir embajadas el 20 de julio de 2015. El presidente Obama afirmó que los dos gobiernos acordaron desarrollar relaciones “respetuosas y cooperativas” basadas en los principios internacionales, incluyendo la promoción y estímulo del respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales para todos.

La Embajada de Estados Unidos seguirá desempeñando las funciones de la Sección de Intereses de Estados Unidos, incluidos los servicios consulares, el funcionamiento de la sección política y económica, la implementación de un programa de diplomacia pública, y continuará promoviendo el respeto de los derechos humanos. La Embajada de Estados Unidos permitirá promover de manera más efectiva a nuestros intereses y valores, y aumentar el compromiso con el pueblo cubano.

La Embajada de Estados Unidos en La Habana operará -como otras embajadas en sociedades restrictivas de todo el mundo- en sintonía con nuestros valores y la política del Presidente. Los diplomáticos podrán reunirse e intercambiar opiniones con el gobierno y entidades no gubernamentales. El jefe de Misión, Jeffrey DeLaurentis, será el funcionario de más alto rango en la nueva embajada y servirá como encargado de negocios de manera interina.

La normalización de las relaciones es un largo y complejo proceso que requerirá continua interacción y el diálogo entre nuestros dos gobiernos, basado en el respeto mutuo. Tendremos áreas de cooperación con los cubanos y continuaremos también teniendo diferencias. En las áreas que tengamos diferencias, un compromiso más profundo a través de las relaciones diplomáticas nos permitirá articular esas diferencias clara, directamente, y en el  caso que proceda, públicamente. Mediante nuestro compromiso diplomático, Estados Unidos se mantendrá enfocado en el empoderamiento del pueblo cubano y el apoyo a la emergencia de una Cuba democrática, próspera y estable.

El embargo está todavía vigente y se requiere una acción legislativa para levantarlo. Además, las normas para los viajes a Cuba de ciudadanos estadounidenses siguen en vigor. La Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro continuará aplicando las regulaciones que proveen licencias generales en las 12 categorías de viajes autorizados a Cuba.

La Administración no tiene planes de alterar la política migratoria actual, incluyendo la Ley de Ajuste Cubano. Estados Unidos sigue apoyando la emigración segura, legal y ordenada desde Cuba a Estados Unidos, y la plena aplicación de los acuerdos migratorios existentes con Cuba.

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